"La rebelión es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos" Alejandra Pizarnik-en esta vida

"Solo veo rosas" Alejandra Pizarnik-más allá de esta vida-

Solo soy pura rebelión, vino a decir... aunque no sola estás

Vos no está sola. Y esta rebelión se hará. Y no desde la soledad. No desde cuatro gatos somos y por eso nos pisotean. ¡Una ola de Rebelión vendrá que tambaleará los cimientos podridos de estas sociedades!






miércoles, abril 11, 2007

Una escucha: La recaudación de impuestos de Palermo hasta hace unos años (y ¿habrá cambiado algo desde entonces? hay q preguntar)la realizaba la Mafia

¿Y los ejércitos, los cuerpos armados siempre para alguna seguridad, la de ellos, los armados, los que los arman, a los que sirven, cómo se formaron? Pues así, como los otros recaudan impuestos, o como los otros empezaron a recaudar impuestos pica de Flandes o faca o trabuco (ahora sería metralleta láser y etc. de sofisticaciones informáticas más tóxicas virulencias que las de la biológica realidad) en mano; como los otros empezaron, y siguieron por Palermo y luego ya sin mafia de a con minúscula, y quizá deba escribirse o denominarse de Mafia de a mayúsculas toda sucursal de la pública Hacienda, ya que a los públicos que viandamos, no a los que viajan enjoyados encastrados guardaespaldeados en sus rolls, nos sacan todos los jugos para que nos apergaminemos, zombis: perfectos ciudadanos. Perfectos ciudadanos que les regalamos los rolls con los que se desplazan y otras armaduras impenetrables a la Hacienda-somos todos-los- zombis-perfectos ciudadanos o muertos vivientes que además les sirven a plenitud de gastos pagados, ¡no gasten ni siquiera eurillo de sus pingües ingresos ni desde la más ínfima necesidad al más extravagante capricho! No gasten, a ser posibles ni en nuestros sueldos. Ya les gustara reducir a todo bicho no especializado del planeta, cual una, cero a la izquierda, a operario perfecto: trabajarles sin paga.
Palermo, Palermo, origen y cuna... de todas las Haciendas. No se piensen que fuese a escribir "Mafias", ¿dónde dejaríamos a los sicilianos? También los italianos inventaron la banca. ¿No está allí la Nueva Babilonia, la Gran Ramera, no ha caído ni nunca caerá, como la llaman los testigos de Jehová, Roma, Vaticano, la iglesia heredera del imperio romano?

Grupo poético de Sombra & Sombra Dentro de mí con ella que es yo