Exclamación en sueño, tras al levantar los ojos del camino la amante que asciende, se choca con la luz que es su amada descendiendo y como si un Jardín se iluminara.
Pasaje de sueño tan antiguo como del 4 de julio de 1972 que acabamos de relatar en "Víctimas en democracia" http://victimasdemocracia.blogspot.com/2009/02/amor-es-san-valentin-no-es-siquiera-san.html
¡Es la Rosa! Así de efímero como esa flor ese encuentro, el Amor que alienta en nosotros por toda una vida. Ese ser insustituible, esa alma insustituible y por la cual peregrinamos en un desierto de antorchas encendidas a su búsqueda, a su milagroso encuentro.
Eso es el Amor (y pongo con mayúsculas) si es algo: Aquel Ser que consideramos insustituible y sin el cual todo el Universo sobra. Algo parecido a lo que dicen hace Dios al rescate de su ovejita perdida, no le importa abandonar a todas las otras que bien se cuidan si juntas con tal de encontrarla.
Alguien insustituible, todos lo somos; pero ¿y qué si todos sobramos ante lo insustituible del Amor de quien sea? Tan Insustituible para mí como para Dios: Eso marca lo que valemos.
¿Tu Insustituible desde Otro Mundo encontrada? ¿Mi Insustituible encontrada cuando ya en Otro Mundo? ¿Y qué precio dar a la vida entonces, vida ésta de aquí? No nos extrañan tantos asesinos que por ella han circulado, si desde el poder si desde sus márgenes, dado el valor de esta vida. ¿Y quién se lo dio? ¿Qué Dios que busca ovejas solitarias como desvalidos animalitos insustituibles?
Podemos recalar en que dios es un loco, si es que existe; o en que nosotros somos nuestro único Dios, nosotros y nuestro o nuestros Insustituibles. Que así nos hubiésemos tratados unos a otros con ese respeto hacia los seres Insustituibles que somos para alguien todos.
Mas todo sucedió al contrario, INCLUSO PROPICIADO si por las manos de un dios loco no, por las manos de la propia locura que es todo fuera de nuestra razón, sentimientos. Y que el Amor, esa Rosa más preciada que la más pura esmeralda, esa geoda diamantina, y sus personajes Insustituibles degradaron al punto de ser unos de otros sustitución. ¡Ah!, claro, desapareció el nudo en la garganta, al desaparecer la condición de Insustituible de ese Amor, desapareció la condena a muerte que pueda significar perderlo no hallarlo. Cómodamente instalados en nuestra supervivencia de cosas, animales degradados a lo más inferior.
Lo cierto es que me ha puesto un nudo en la garganta relatar aquel sueño en "Víctimas en democracia".... que no voy a deshacer por mucho que aquí intente disolverlo escribiendo.
De mí, tu Insustituible, a ti mi Insustituible. De este mundo a Otro.
Y desde luego san Valentín es san Valentín, no fue jamás san Valiente, como allí decimos.
sábado, febrero 14, 2009
"¡Es la Rosa!"
Publicado por
Carmen López Iglesias
en
8:58 p. m.
Etiquetas: amor imposible, amor san Valentín no san Valiente, del amor y el mundo
domingo, diciembre 14, 2008
"Vive entre flores" Decía Platón de Eros, esto que hoy día llamamos "amor" sin conocer el significado exacto de la palabra etrusca, seguramente la so-
domía, aquello que precisamente practicasen todos los platónicos, sobre todo si neoplatónicos, cristianos ocupando el lugar de la mitología refrito romana en su misma sede, Roma.
"Solo veo rosas", me comunica Alejandra desde su Otra Vida. Con lo cual, los aparecidos, los muertos, más que en el "lugar de la verdad", que llamaban los egipcios a ese estado, parecen habitar el lugar del amor, pues si de las florecillas.
¡¿Y es posible que ambos estados no sean el mismo: el "lugar de la verdad" en que veían los egipcios a los muertos, el "vivir entre flores"?! No lo dudo, no sé pues para qué me escandalizo, o exclamo. Estar muerto, el más allá, contra la sabiduría ancestral egipcia venida de algún mundo anterior y por eso tan sumergido o perdido, no es el lugar de la verdad... Aunque tampoco lo es éste, estar lo que llamamos "vivos". Quizá ambos estemos, muertos y vivos, en el lugar de ese no tan desconocido en su significado "amor" etrusco, lugar de la sodomía o del dar por culo confundido que se hubo con amor.
Pobres muertos tan confundidos como sus parientes vivos. Los muertos si no gozan de la verdad, entonces ¿de qué clase de amor?
Parece ser que el único remedio a esta anomalía infernal y por lo tanto único modo de que la Verdad llegase a existir, y de lo mismo la autenticidad en el amor por tanto, nada de confundírsele platónicamente con ninguna sodomía, jodienda de los más numerosos y mejor organizados a las minorías siempre tan desorganizadas debido a todo el por culo consuetudinario que padeciesen, PASA POR QUE ESTUVIÉSEMOS TODOS MUERTOS... O SEA: TODOS VIVOS.
Y asistiríamos al prodigio paranormal, de lo nunca sucedido, de ver la Verdad y el Amor, incluso el etrusco, del único rostro que son.
Pero hasta ese final del mundo conocido, no otro que la muerte, y Principio del auténtico Mundo, Vida... a jo. y agua. "A pan y agua toda la vida", dijiste vos. Y a menos que a pan y agua en el "glorioso" más allá lugar de los muertos donde no se reclama con la premura debida la IGUALDAD de estado para todos: ESA REUNIFICACIÓN.
(Agradecería a quien me pudiese informar al respecto: Cómo se quita esa publicidad parásita que en éste y alguno otro de mis diarios Blogger ancló al final de mis artículos SIN PEDIRME EL PERMISO PARA ELLO Y SIN OFRECERME OPCIÓN PARA HACERLA DESAPARECER... Y se publiciten en la punta el nabo o en el moño del coño estos aprovechados --para que no nos roben más, no llamaremos de nuevo ladrones-- mercachifles)
Publicado por
Carmen López Iglesias
en
6:15 p. m.
Etiquetas: del amor y el mundo, La verdad de esa vieja pared, la Verdad y la Gloria
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